Probablemente te preguntes cómo pueden cambiar de forma tan drástica tu dentición unos simples alineadores translúcidos. Esto es porque tenemos interiorizado que las férulas han sido siempre de protección y, en todo caso, para evitar que los dientes se muevan.

Por eso nos extraña comprobar que un objeto aparentemente inerte pueda provocar esta situación en nuestros dientes. Esto se debe a que no estamos teniendo en cuenta uno de los elementos esenciales en muchísimos tratamientos de ortodoncia invisible: los ataches.

¿Qué son los ataches?

Se trata de unos pequeños relieves de composite que se adhieren a los dientes para el tratamiento de ortodoncia invisible, y que son los encargados de ejercer la presión (con ayuda de los alineadores) para que estos se muevan según lo previsto. Podríamos decir que cumplen la función de los brackets en la ortodoncia invisible.

Al estar hechos del mismo material del que se hacen los empastes y tener dimensiones muy pequeñas (de 1 a 3mm), estas pequeñas retenciones no se notan a simple vista.

¿Dónde se colocan los ataches?

Como ya te habrás dado cuenta, estos ataches no tienen por qué ir pegados a absolutamente todos los dientes. Solo los encontraremos en aquellos que se vayan a mover de cualquiera de estas tres formas: rotación, extrusión o enderezamiento radicular.

Puede darse incluso el caso de una pieza dental con dos o tres ataches.

Será el estudio de ortodoncia previo el que determine cuántos ataches tendrá el paciente y en qué dientes se colocarán.

¿Cuánto cuidado debo tener con estos ataches?

Los ataches están cementados en los dientes, pero ante la propia presión del tratamiento, la fuerza de la masticación o una mala colocación de los alineadores estos pueden ceder.

Es importante recalcar que no hay que perder la cabeza porque se caiga un solo atache. Generalmente son varios los que están trabajando en nuestra boca y los plazos de revisión del tratamiento de ortodoncia invisible (cada 15 días) nos permiten esperar a la visita a nuestra ortodoncista en Salamanca para subsanar el problema.

Eso sí, debemos tener cuidado a la hora de retirar y colocar los alineadores de nuestra boca para que los ataches encajen bien con las férulas y no tengamos siquiera que vernos en esa situación.

Seguro que ahora sí que tienes más claro cómo se mueven los dientes en un tratamiento de ortodoncia invisible, aunque siga pareciendo cosa de magia. ¿Verdad?

Si estás pensando acudir a este tipo de tratamiento de ortodoncia o a cualquier otro, pide y acude a nuestra clínica dental en Salamanca. Somos un centro especializado en esta rama de la Odontología.